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Manual sobre Hemofilias
HERENCIA DE LA HEMOFILIA
¿CÓMO SON AFECTADOS LOS PORTADORES?
Las mujeres tienen dos copias del cromosoma X en cada célula. Si ambas copias funcionaran, la información se duplicaría, por lo tanto un cromosoma X de cada célula se 'desconecta', Como las mujeres tienen dos copias del cromosoma X en cada célula, también tienen dos copias del gen del Factor VIII. En las portadoras, un cromosoma de cada par contendrá el gen anormal, mientras que el otro tendrá el gen normal. Como los cromosomas X se desconectan al azar, aproximadamente la mitad de los genes normales permanecerán conectados y estas mujeres usualmente producen suficiente Factor VIII como para aparentar no tener hemofilia.

Las mujeres que tienen el gen anormal, usualmente tienen niveles menores de Factor VIII, es mas, un tercio de las mujeres que tienen el gen de la hemofilia en realidad pueden tener hemofilia leve y pueden lastimarse fácilmente o presentar sangramientos menstruales excesivamente fuertes. Una coagulación sanguínea lenta también puede causar problemas posteriores a una cirugía o a extracciones dentales, por lo tanto, las mujeres que son, o que podrían ser portadoras, deberían de realizarse sus pruebas de coagulación. Si se comprueba que tienen niveles bajos de actividad del Factor VIII, deberían recibir una tarjeta médica especial donde esté anotado su nivel de actividad, y ellas se deberían de inscribir en un centro de hemofilia para obtener consejería y tratamiento (si fuera necesario) en un futuro.


Culpa: las mujeres que son portadoras también pueden estar afectadas psicológicamente. Las mujeres que han tenido un bebé con hemofilia frecuentemente se culpan, y las mujeres que saben que son portadoras pueden tener dificultades para aceptar lo que esto significa. Por supuesto que la mujer no es más culpable de tener un hijo con hemofilia de lo que es por el color de sus ojos, pero no importa cuan irracionales parezcan estos sentimientos, son muy reales para ella. El manejo de estos sentimientos se hace mejor discutiéndolos con familiares y amigos comprensivos, y especialmente con personal entrenado en el centro de hemofilia.

PLANIFICACIÓN FAMILIAR

Las mujeres portadoras tendrán que aceptar el hecho que cualquier hijo puede portar, o tener hemofilia; cada embarazo tiene 50:50 de probabilidades en presentar la hemofilia. Este tema, y sus posibles soluciones, idealmente deberían ser discutidos por la mujer y su compañero antes de que ella se embarace. El personal del centro de hemofilia será capaz de aconsejar a la mujer con respecto a las posibilidades que tiene de tener un hijo con hemofilia (esto será particularmente importante si la mujer está segura que es una portadora). En la actualidad también es posible examinar a los niños antes de que nazcan, para que la mujer pueda tomar una decisión bien informada de si desea continuar el embarazo. Debido a que estas pruebas pueden tomar semanas para brindar los resultados, es importante hacer todo con suficiente tiempo.

PRUEBAS PRENATALES

Hay tres tipos de pruebas que pueden usarse para detectar si un niño padece de hemofilia antes de que nazca. Ya que dos de estas pruebas utilizan los resultados de las pruebas con el DNA de los familiares, éstas idealmente deberían de realizarse antes de que la mujer se embarace.
La muestra de las vellosidades coriónicas (MVC) puede realizarse a las 9 - 10 semanas de embarazo. Se toma una muestra de la placenta a través de la pared abdominal bajo anestesia local. El DNA presente en las células de la muestra puede usarse para determinar si el bebe es un varón, y si lo es, determinar si posee el gen defectuoso del factor VIII.
La Amniocentesis puede hacerse aproximadamente después de 16 semanas de gestación. Se realiza a través de la introducción de una aguja por la pared abdominal para tomar una muestra del liquido amniótico que rodea el niño. El DNA de las células obtenidas en la muestra, se estudia de igual manera que para la MVC. Tanto la MVC como la amniocentesis tardan de 2-4 semanas en los resultados.
Muestra sanguínea del niño: más adelante, entre las 18 y 22 semanas, es posible tomar una muestra de sangre del niño aún no nacido para determinar la actividad del Factor VIII.

SANGRAMIENTO EN PERSONAS CON HEMOFILIA

A groso modo, la hemofilia se divide en tres categorías:
  • Leve
  • Moderada
  • Severa

  • Las personas con hemofilia severa tienen menos del 2 % de los niveles normales de Factor VIII en sangre. Estas personas pueden sangrar espontáneamente en músculos y articulaciones, sin lesión aparente. Personas con hemofilia moderada tiene entre el 2% y el 10% de los niveles promedio de Factor VIII, y usualmente sólo sangrarán después de una injuria como un golpe o herida profunda. La hemofilia leve se encuentra en pacientes con 10 % a 50 % de los niveles usuales de Factor VIII, quienes generalmente sólo presentan sangramiento anormal después de cirugía, extracción de dientes o accidentes severos.
    La hemofilia afectará a su hijo por el resto de su vida; no mejora con la edad. También el tipo de hemofilia que tiene será el mismo a través de su vida; no se le hará más leve o más severo al volverse mayor; por ejemplo, una persona con hemofilia severa no cambiará a hemofilia moderada o leve, y viceversa
    .

    OTROS TRANSTORNOS DE LA COAGULACION

    La hemofilia A (ausencia de Factor VIII) es uno de los trastornos de la coagulación más comunes, pero existen otros. De los otros trastornos de la coagulación, dos de los más conocidos son la hemofilia B y la enfermedad de von Willebrand. La hemofilia B (también conocida como la enfermedad de Christmas, por la persona que primero la identificó) es causada por deficiencia del Factor IX, y la información contenida en este folleto no se aplica estrictamente para la enfermedad de von Willebrand y usted puede obtener información mas precisa acerca de esta condición, leyendo nuestra página web donde habla de esta enfermedad o hablando con su médico y con los miembros de su centro de hemofilia. Así como estos defectos, también ocasionalmente se encuentran trastornos de la coagulación debidos a deficiencia de los otros factores de la coagulación.

    Al otro extremo de la balanza, si la sangre tiende a coagularse muy fácilmente, pueden obstruirse los vasos sanguíneos y evitar que la sangre fluya libremente a través del cuerpo. Esto es lo que sucede en los ataques cardiacos y los infartos cerebrales. A estas personas usualmente se les diagnostica cuál factor les falta y reciben tratamiento para impedir que sufran una trombosis o sea, su sangre coagule con tanta facilidad.

    La coagulación sanguínea incluye una serie de sustancias químicas (las cuales son proteínas en su mayoría) llamadas factores de la coagulación, los cuales siempre están presentes en la sangre. Los factores de coagulación actúan conjuntamente en una cadena de eventos que dan como resultado la coagulación sanguínea. Cuando no hay lesión, estos factores de la coagulación no ejercen ningún efecto sobre la sangre, están inactivos. Sin embargo, cuando el primer factor de la coagulación entra en contacto con un área dañada (por ejemplo una herida), se vuelve activo. Entonces este factor activo actúa sobre el siguiente factor, y así sucesivamente. Esta cadena de activación se amplifica, por lo que la actividad de una pequeña cantidad del primer factor eventualmente lleva a la activación de una gran cantidad del ultimo factor.
    Este ultimo factor se llama fibrina, la cual forma hebras largas que atrapan a pequeñas células (plaquetas) para producir un coágulo sanguíneo de fibrina y plaquetas que sella el orificio.


     
    COAGULACION SANGUINEA EN PERSONAS CON HEMOFILIA

    A todos los factores de la coagulación se les ha asignado un número Romano para identificarlos. Las personas con hemofilia A tiene menos Factor VIII de lo normal, por lo que hay un 'eslabón roto' en la cadena que lleva a la formación del coágulo sanguíneo. Cuando se daña uno de sus vasos, se inician los cambios usuales -él vaso se contrae y las plaquetas taponan el daño- y ambos procesos enlentecen el sangramiento. Sin embargo, la sangre de los pacientes hemofílicos tarda más en coagularse porque la etapa en la coagulación que involucra al Factor VIII ocurre más lentamente de lo normal.

    HERENCIA DE LA HEMOFILIA

    La hemofilia es una condición heredada, esto quiere decir que se transmite de los padres a los hijos. Para ayudarle a comprender como es que esto sucede, esta sección explicara como hereda el sexo de una persona y luego como se hereda la hemofilia.
    Debido a que la hemofilia se hereda como un gen en el cromosoma X, las mujeres 'portadoras' del gen de la hemofilia sin manifestar síntomas obvios. Esta sección señalara las diferentes maneras en que una mujer portadora del gen puede ser afectada, y las diferentes maneras que existen para saber quién posee el gen anormal.


    CONSTRUYENDO UN CUERPO HUMANO

    Toda la información necesaria para construir nuestros cuerpos y para mantenerlos funcionando en condiciones óptimas está contenida en nuestros genes. Estos genes contienen una sustancia llamada DNA. El DNA está compuesto de largas cadenas de bloques de construcción químicos.
    La información se almacena en estos bloques de construcción a través de su disposición en un orden particular, el 'código genético'. Este código es traducido por nuestras células para mantener nuestros cuerpos funcionando adecuadamente y para darnos nuestras características, tales como el color de nuestros ojos y la forma de nuestras caras.
    Casi todas las células que conforman nuestro cuerpo contiene genes, y dentro de las células éstos están cuidadosamente empacados en estructuras llamadas cromosomas. En 22 pares de estos cromosomas, los cromosomas son idénticos.
    Pero en un par son diferentes, los cromosomas de este par desigual se denominan los cromosomas sexuales porque, entre otras cosas, ellos son los que determinan si un bebé será niño o niña. Los dos tipos de cromosomas se denominan X e Y.
    Las mujeres poseen un par X+X en su células, y los hombres poseen un par X+Y.
    Los genes se transmiten de padres a hijos cuando el óvulo de la madre es fertilizado por el espermatozoide del padre. El óvulo y el espermatozoide poseen solamente 23 cromosomas solitarios cada uno, por lo tanto, el huevo fertilizado posee los 23 pares completos. Los óvulos y los espermatozoides poseen sólo un cromosoma sexual cada uno, los óvulos todos poseen un cromosoma X, y el espermatozoide puede poseer ya sea un cromosoma X ó Y. Por lo tanto, cuando un óvulo es fertilizado, el sexo del niño que es producido depende del cromosoma sexual contenido en el espermatozoide.


    EL GEN ANORMAL DEL FACTOR VIII.

    El gen que contiene la información para producir el Factor VIII se encuentra en el cromosoma X, y la hemofilia es producida por una versión anormal del gen del Factor VIII. Esta anormalidad significa que el Factor VIII no se produce o se produce en pequeñas cantidades, o que el Factor VIII producido es anormal y no funciona adecuadamente.
    Ya que los hombres poseen un cromosoma X+Y en cada célula, sólo tienen una copia del gen del factor VIII. Si hereda el gen anormal del Factor VIII o un Factor VIII anormal y esto da como resultado la hemofilia.


    TOMANDO DECISIONES

    Si las pruebas prenatales muestran que el feto tiene hemofilia severa, la mujer puede tomar una decisión informada de si se desea continuar el embarazo o no. Puede que esta sea una decisión muy difícil de tomar; el personal del centro de hemofilia puede brindar apoyo y consejería a los padres.
    Es particularmente importante que la decisión tome en cuenta los recientes avances en el tratamiento y manejo de la hemofilia, los cuales continuamente hacen que vivir con esta condición sea cada vez más fácil, y cada vez se acercan más a la posibilidad de una cura.


    Dra. Ma. Margarita García Rizzo
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