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MANUAL PARA EL PACIENTE CON TERAPEUTICA
ANTICOAGULANTE ORAL |
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INTRODUCCION
La idea de hacer un Manual del anticoagulado
ha surgido de la necesidad de recopilar
aquellas normas y consejos que de
forma aislada y por distintos medios
van llegando al paciente sometido
a tratamiento con anticoagulantes
orales. Con ello pretendemos conseguir
que el anticoagulado disponga de
un manual donde encontrar explicaciones
fiables para hacer frente a aquéllos
trastornos que se pueden presentar
relacionados con este tratamiento
y la forma de resolverlos. Por supuesto
este manual nunca podrá sustituir
al medico especialista, pero servirá
para aclarar algunas dudas al paciente,
lo que le proporcionará una mayor
tranquilidad personal hasta que
pueda contactar con el facultativo
responsable de su control. En determinadas
circunstancias también podrá servir
al medico no especializado en el
tema.
Este manual está escrito con La
única pretensión de prestar un servicio
al paciente anticoagulado. Se ha
tratado de utilizar un lenguaje
sencillo para que pueda ser utilizado
por todos. |
| GENERALIDADES
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¿Qué son los anticoagulantes
orales? Los
anticoagulantes son fármacos que
hacen que la sangre tarde más tiempo
en coagular, al impedir que una
vitamina, concretamente la vitamina
K, sea utilizada por el hígado para
formar alguno de los factores de
la coagulación. Por está razón,
a los anticoagulantes orales de
les llama también antivitaminas
- K.
Hay varios tipos de anticoagulantes
orales. El nombre comercial de los
más utilizados son Sintrom, Coumadine,
Marcumar, Aldocumar, etc.
El que se utiliza más frecuentemente
es el Sintrom, porque su manejo
es más seguro y provoca menos hemorragias.
Los otros anticoagulantes se reservan
para aquellos pacientes que no son
sensibles al Sintrom. 
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¿Quiénes
tiene que tomar anticoagulantes
orales? |
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1) |
Aquellas personas que han
tenido una trombosis, para
que no se repita |
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2) |
Aquellas personas que tienen
una o más válvulas enfermas
en el corazón, para que no
sufran una embolia. |
|
3) |
Aquellas personas que han
sido operadas del corazón
con el fin de ponerles una
válvula artificial que sustituya
la válvula enferma, para que
no se obstruya. |
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4) |
Aquellas personas que tienen
el corazón dilatado á consecuencia
de otra enfermedad (como puede
ser un infarto de miocardio,
para que no sufran una embolia.
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5) |
Aquellas personas que han
nacido con un defecto en su
sangre que las hace mas propensas
a sufrir una trombosis. |
Resumiendo:
tienen que tomar anticoagulantes
orales todas las personas
que tienen peligro de
sufrir una trombosis y/o
una embolia y aquellas
otras que habiéndola ya
tenido, conviene impedir
que les repita.
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¿Cómo
se administran los anticoagulantes
orales?
Habitualmente siempre se administran
por vía oral, en comprimidos que
se pueden dividir en 2, 3 o 4 partes,
dependiendo de la cantidad que necesite
cada paciente.
Los anticoagulantes orales no son
como otros fármacos. Su dosis ha
de ser ajustada individualmente,
tras la realización del oportuno
análisis de sangre y por rigurosa
prescripción facultativa.

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¿Cómo sabe
cada paciente la cantidad de anticoagulante
que tiene que tomar?
Cuando
el medico especialista instaura
un tratamiento con anticoagulantes
orales comienza con una dosis calculada
según la constitución física del
paciente, que resulta adecuada en
el 80%
de los casos. Á los pocos días se
efectúa un análisis de sangre para
saber el tiempo que tarda en coagular
y según el resultado, se reajusta
la dosis. Está prueba no es la misma
en todos los
laboratorios, por lo que no resultan
comparables los resultados, á no
ser que se expresen en INR, y este
también va á depender del reactivo
utilizado en la prueba. Quiere esto
decir que el
paciente debe prestar atención solo
á las instrucciones que reciba del
medico que la efectúa el seguimiento
del tratamiento anticoagulante,
que es el único, salvo circunstancias
excepcionales, que puede modificar
o no la dosis.
El que una persona tome más cantidad
de anticoagulante que otra no significa
que esté más enferma, por lo que
no vale la pena hacer comentarios
á este respecto: se trata simplemente
de que no todos los organismos se
comportan del mismo modo ante las
mismas cosas. 
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¿Cómo hay
que tomar el Sintrom, Coumadine,
Marcumar, Aldocumar?
En este
cómo en todo deben seguirse las
instrucciones del médico responsable
del tratamiento anticoagulante.
La diferencia entre estos fármacos
estriba en la rapidez de su acción.
Tanto el Marcumar como el Sintrom
tardan entre 24 y 36 horas en hacer
efecto. Pueden tomarse dos veces
al día; para hacer más cómodo el
tratamiento y para evitar olvidos,
se pueden tomar una sola vez al
día. El Coumadine y el Aldocumar
tienen una acción más lenta, por
lo que han de tomarse una sola vez
al día.
El anticoagulante ha de tomarse
siempre a la misma hora, en la mañana,
a mediodía y por la noche, con el
fin de crear hábito, es decir, un
reflejo condicionado.
Cuando sea necesario partir el comprimido
en porciones para tomar la cantidad
indicada, deberán tirarse aquellas
partes que se hayan roto mal; los
anticoagulantes orales no son medicamentos
caros y es mejor tirar el trozo
que se ha roto mal, que no tomar
la dosis prescrita hasta que se
disponga de comprimidos de menos
dosificación. 
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¿Qué debe
hacer el paciente cuando olvide
una dosis?
Si el paciente
olvida tomar la dosis a la hora
que tiene por costumbre, la puede
tomar a otra hora, pero nunca podrá
recuperar la dosis de un día añadiéndola
a la del día siguiente, a no ser
que lo indique expresamente el médico
que lleva el control.
Si toma un cuarto diario excepto
un día a la semana y este día se
olvida de descansar, tendrá que
dejar la dosis del día siguiente,
con el fin de descansar un día a
la semana como se le había
indicado.
Si dos días a la semana toma un
cuarto de pastilla más que los otros
días y se olvida, ha de tomarlo
al día siguiente con el fin de mantener
la dosis semanal.
Cuando el paciente no toma todos
los días la misma cantidad, sino
que alterna un día más con un día
menos, y repite dos días la misma
dosis por error, debe compensarlo
con el fin de tomar la
misma dosis semanal. En caso de
duda ha de consultar con su médico.
En aquellos casos en que el paciente
no tome todos los días la misma
dosis, tratará de repartir los días
de la semana de forma equilibrada.

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¿Causan
complicaciones los anticoagulantes
orales? Si.
La mayor complicación de los anticoagulantes
orales es la hemorragia.
Al hacer que la sangre tarde más
tiempo en coagular con el fin de
evitar la trombosis y/o la embolia,
se corre el riesgo de que se produzcan
hemorragias, de ahí que sea tan
importante un buen control y un
correcto conocimiento del tema

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¿Por
dónde se puede sangrar?
Por la nariz.
A veces se puede sangrar por la
nariz sin tomar Anticoagulantes,
como por ejemplo cuando se está
acatarrado, cuando uno se suena
muy fuerte, cuando se seca la nariz
porque el aire es muy seco, cuando
se está en un ambiente donde hace
mucho calor, etc. En aquellas situaciones
en que el aire o el ambiente son
muy secos, va bien aplicar un poco
de vaselina sobre la mucosa de la
nariz.
Si sangra por la nariz, haga presión
sobre la zona hasta que deje de
sangrar. Si no es suficiente aplique
un tapón de gasa con un hemostático
local (ver apéndice) y espere un
par de horas o más.
Si la hemorragia no cesa, debe acudir
al Servicio de Urgencias del hospital
más próximo para un taponamiento
más eficaz.
Vigile la tensión arterial: las
hemorragias son más graves en las
personas hipertensas.
Por las encías. Aunque las personas
que no toman anticoagulantes pueden
sangrar por las encías, sobre todo
con el cepillado, cuando están inflamadas,
cuando se tiene la boca en mal estado,
cuando no se cepillan los dientes
regularmente, etc.
Se puede evitar el sangrado de las
encías cepillando los dientes regularmente
con un cepillo suave (de venta en
farmacias), y haciendo dos enjuagues
al día (por la mañana y por la noche)
con
un antiséptico bucal (ver apéndice).
La hemorragia conjuntival (en el
ojo). Casi nunca es provocada por
los anticoagulantes, y se debe sobre
todo a la rotura de un capilar en
aquéllos casos en que ya existe
fragilidad capilar.
Puede aparecer tras un golpe de
tos, un estornudo, etc. El paciente
debe comunicarlo siempre a su médico,
pero no es necesario acudir con
urgencia.
Ante la perdida brusca de visión
hay que acudir siempre al Servicio
de Urgencia de un Hospital, ya que,
aunque puede ser debida a otra causa,
puede ser más grave si se están
tomando
anticoagulantes.
Esputos manchados de sangre. Pueden
ser debidos a una inflamación o
irritación de la garganta o a una
congestión pulmonar, pero hay que
comunicarlo siempre para que sea
él médico el que valore su importancia.
Si solo se trata de una irritación
de garganta sin infección, debe
recurrirse a remedios caseros y
dejar los antibióticos solo para
cuando sean necesarios.
Orina con sangre (hematuria). Ya
sea roja o de color oscuro, debe
consultar siempre con el médico
del control, al que llevará una
muestra de esa orina. Puede ser
debido a un exceso de
anticoagulante, pero también puede
ser el único síntoma de una infección
urinaria o de la presencia de un
cálculo.
Sangre en las heces. La presencia
de sangre roja en las heces, en
la mayoría de los casos, no tiene
importancia porque puede ser provocada
por un estreñimiento o por unas
hemorroides inflamadas. En cualquier
caso, debe comunicarlo a su médico
cuando acuda a la consulta.
Si las heces son negras, pastosas
y malolientes, y no está tomando
ningún preparado que contenga hierro,
debe acudir al Servicio de Urgencias
de un hospital, porque puede tratarse
de
una pequeña úlcera de estómago que
este sangrando.
Hematomas. La aparición de hematomas
puede ser debida a pequeños Traumatismos,
pero si aparecen sin sufrir golpes
debe acudir al control sin esperar
a la fecha fijada.
Vómitos de sangre. Si sufre un vómito
de sangre roja o con aspecto de
pozos de café, debe acudir al Servicio
de Urgencias de un hospital.
Hemorragia vaginal. Una cosa que
debe tener clara la mujer es que
los anticoagulantes orales no hacen
sangrar más con la regla. Si así
fuera, se debería a que la dosis
es excesiva o a que existe
algún problema, por lo que debe
consultar á su médico cuando acuda
á la consulta. Mientras tanto debe
hacer reposo en la cama para que
la hemorragia sea menos intensa.
Si el sangrado ocurre
entre dos reglas, aunque sea mínimo,
debe, asimismo, notificarlo para
que sea el médico quien lo valore
y contemple la posibilidad de consultarlo
con el ginecólogo. Lo mismo ha de
hacer la mujer
que sangre después de la menopausia.

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¿Cómo
puede evitar la hemorragia?
Cumpliendo
las reglas de oro del anticoagulado.
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|
1 |
El tratamiento
con anticoagulantes orales
ha de ser controlado siempre
por un médico especialista
en el tema. Siempre ha de
hacer antes un análisis de
sangre especial para valorar
el defecto de coagulación
que provocan los anticoagulantes
orales. |
| 2) |
El paciente
no debe cambiar nunca la dosis
por su cuenta. |
|
3) |
El paciente no debe tomar
ningún medicamento nuevo sin
antes consultarlo, a ser posible,
con su médico, sobre todo
si se trata de fármacos que
pueden presentar interferencias
con los
anticoagulantes orales o si
se tienen dudas al respecto.
También debe notificar de
cualquier cambio en el tratamiento
de base. |
|
4) |
El control de tratamiento
anticoagulante debe hacerse
cada cuatro-cinco semanas
como máximo, salvo imprevistos.
|
| 5) |
El fármaco
anticoagulante debe tomarse
siempre a la misma hora. |
|
6) |
Están totalmente prohibidas
las inyecciones intramusculares,
ya que pueden ir seguidas
de un hematoma que pasa desapercibido
y que puede ser causa de una
parálisis crural o del ciático.
|
|
7) |
En caso de diarrea debe hacerse
un día de dieta absoluta como
primera medida y tomar abundante
líquido (agua de arroz, agua
de limón, té...). Al día siguiente,
Si ha mejorado el cuadro,
ya se puede comer algo fácil
de digerir (patata hervida
en agua, arroz hervido, yogur
blanco, etc.) evitando grasa,
frutas y verduras.
Si, a pesar de esas medidas,
no disminuya él número de
deposiciones, hay que consultar
con el médico ya que puede
ser necesario administrar
un inhibidor de la movilidad
intestinal del
tipo de la loperamida (ver
apéndice). Nunca deberán administrarse
sulfamidas ni colimicina.
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|
8) |
Si alguna ves sangra sin motivo
o si le salen hematomas (moretones),
sin sufrir golpes, debe acudir
al control aunque sea antes
de la fecha prevista. |
|
9) |
Si sus deposiciones son negras
y pastosas, debe acudir con
urgencia al control. Si es
un día no laborable, debe
acudir al Servicio de Urgencias
de un hospital |
|
10) |
En caso de dolor, no debe
tomar nunca aspirinas ni ningún
preparado que contenga ácido
acetilsalicílico o derivados.
Debe tener siempre a mano
paracetamol (ver apéndice)
u otro fármaco de los que
le haya recomendado su médico.
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¿Dónde
debe hacerse el control de la terapéutica
anticoagulante?
Siempre bajo
la dirección de un médico especializado,
de ser posible en una Sección dedicada
al control de los anticoagulantes
orales.
|
¿En que
consiste el control de la terapéutica
anticoagulante?
Consiste
en pruebas de laboratorio que miden
el tiempo que la sangre tarda en
coagular. Está prueba puede consistir
en la determinación del índice de
Quick o de Trombotest de Owren.
Los
resultados de ambas pruebas no son
comparables, pues no son equivalentes.
Para que los resultados de un laboratorio
puedan ser comparados con los de
otro, hay que convertirlos, por
medio de un cálculo, en INR.
Sin embargo, solo un buen control
de laboratorio no es Suficiente.
Para llevar a cabo un buen control
de la terapéutica Anticoagulante,
se necesita además un médico experto
en la
dosificación y una gran dosis de
colaboración por parte del paciente.

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EL ANTICOAGULADO Y EL DENTISTA
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|
Un paciente sometido a un
tratamiento con anticoagulantes
orales no puede ir al dentista
sin avisar antes al médico
que le lleva el control del
tratamiento. |
|
A) |
Aquellos
pacientes que fueron anticoagulados
porque sufrieron una tromboflebitis
y/o una embolia pulmonar o
un infarto de miocardio pueden
ir al dentista suspendiendo
la dosis
correspondiente en la antevíspera,
hacerse un control el mismo
día de la extracción y avisar
al dentista para que éste
haga una buena hemostasis
local. Una presión mantenida
sobre la zona, no comer ese
día alimentos difíciles de
masticar o demasiado calientes,
contribuyen a evitar la hemorragia.
Se aconseja aplicar una compresa
con hielo sobre la mejilla
para que cese antes la hemorragia.
Si a pesar de estas medidas,
el paciente tarda en dejar
de Sangrar, debe hacer presión
con una compresa seca o poner
sobre el orificio un hemostático
de acción local y encima una
compresa
para hacer presión.
Nota:
Aquellos pacientes que han
sufrido un infarto de miocardio,
deben decírselo al dentista
para que utilice anestesia
sin adrenalina. |
|
B) |
Aquellos
pacientes que tomen anticoagulantes
porque tiene una o más válvulas
enfermas en el corazón o porque
llevan una válvula artificial,
no tienen que dejar este tratamiento
nunca, por lo
que han de ser atendidos siempre
en un centro especializado,
donde el dentista disponga
de algo especial (tapón de
trombina) para impedir el
sangrado.
En estos casos también hay
que evitar la infección de
la válvula (endocarditis)
administrando antibióticos
a dosis de choque:
- A los pacientes no alérgicos
á la penicilina se les administraran
³ g® de amoxycilina (ver apéndice)
una hora antes de la extracción.
-A los pacientes alérgicos
a la penicilina se les administrará
1 gr de eritromicina (ver
apéndice) ± 1 hora antes de
la extracción y 0,5 g. 6 horas
después.
Se recomienda hacer ésta misma
profilaxis en todos aquellos
casos (limpieza), en que las
manipulaciones del dentista
conlleven un riesgo de infección.
Nota:
Los pacientes alérgicos á
la penicilina o á otro Antibiótico,
deben avisarlo con el fin
de dar el antibiótico adecuado.
|
|
Si lo primero que aparece
es un flemón, debe comenzar
á tomar espiramicina (ver
apéndice) un comprimido cada
4 horas, y consultar con su
médico. |
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|
EL
ANTICOAGULADO Y LA DIETA
|
El
anticoagulado puede comer de
todo evitando los excesos y
teniendo cuidado con los alimento
flatulentos: col, coliflor,
coles de Bruselas, garbanzos,
chocolate, castañas, pasteles
de
boniato, turrones y mazapanes,
etc. No debe tomar cerveza,
pero puede tomar vino o otra
bebida si se tercia, aunque
siempre con moderación y dentro
de las comidas, debe cuidar
su peso,
manteniéndolo.
Se hacen estar recomendaciones
por lo que habíamos dicho al
Principio: los anticoagulantes
orales se llaman también antivitaminas
-K porque impiden que se aproveche
la vitamina K
para formar los factores de
la coagulación. Hay una vitamina
K que se encuentra en los vegetales
de hoja verde, pero hay otra
vitamina K formada por las bacterias
de fermentación del
intestino. De ahí que tengamos
que reducir la ingestión de
vegetales de hoja verde y de
aquéllos alimentos que producen
fermentación y flatulencia,
sobre todo los individuos con
ésta
predisposición.
Nota:
El tabaco es muy rico en vitamina
K, por lo que puede frenar los
efectos del anticoagulante,
además de ser nocivo para la
salud. No fume ni masque tabaco.

|
FARMACOS
QUE INTERFIEREN CON LOS ANTICOAGULANTES
ORALES |
Los fármacos escritos en negritas
no pueden ser nunca asociados
con los anticoagulantes orales.
Los que están escritos con
minúscula pueden ser administrados
conjuntamente si se informa
al médico responsable del
control del tratamiento.
Los siguientes fármacos aumentan
los efectos de los anticoagulantes
orales: |
|
a) |
Entre los analgésicos, ácido
acetilsalicílico (aspirina),
silicatos y derivados. |
| b) |
Entre los
antiinflamatorios, fenilbutazona
(Butazolidina), hidroxifenilbutazona
(Tanderil) y otros derivados,
indometacina (Inacid).
-Pirazolonas.
-Naproxen (naprosyn). |
| c) |
Entre los
antimicrobianos, sulfamidas
(sulfametoxazol- trimetoprin
o Sefril).
-Tetraciclinas.
-Cloranfenicol.
-Neomicina y Colimicina.
-Metronidazol (Flagyl) y miconazol.
|
| d) |
Todos los
que rebajan el colesterol,
como colibrato (Neotramid)
y similares. |
| e) |
Los antidiabéticos
orales del tipo de las sulfonilureas:
-Tolbutamina (Rastinon).
-Clorpropamida (Diabinese).
|
|
A su vez los anticoagulantes
pueden potenciar el efecto
de los antidiabéticos orales.
|
| f) |
Los siguientes
antidepresivos:
- Tricíclicos: Imipramina
(Tofranil), amitriptilina
(Nobitrol), nortriptilina
(Tropargal).
- Clorpromacina (Largactil).
|
| g) |
Los que rebajan
el ácido úrico:
- Sulfinpirazona (Falizal).
- Allopurinol (Zyloric) y
similares. |
| h) |
Los antiarrítmicos:
- Amiodarona (Trangorex) y
quinidina (Cardioquine). |
| i) |
Y otros:
- Benziodarona (Dilafurone).
- Isoniacida (Cemidon).
- Cimetidina (Tagamet).
- Disulfiram (Antabus).
-Vitaminas A y E a dosis altas.
-Alcohol en exceso. |
|
Hay otros fármacos que frenan
el efecto de los anticoagulantes
orales: |
| a) |
Hipnóticos
y barbitúricos. |
| b) |
Antiepilépticos.
- Fenobarbital (Epilantin),
que puede hacer imposible
el control del tratamiento.
Š-Amobarbital (Placidel).
- Carbamacepina (Tegretol).
|
| c) |
Y otros:
- Rifampicina (Rifaldin),
que puede hacer imposible
el control del tratamiento.
- Glutetimida (Doridon).
- Colestiramina (Lismol).
- Butirofenona (Haloperidol).
-Alcohol.
-Fármacos que contengan vitamina
K.
-Dietas preparadas que contengan
vitamina K. |
| |
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EL ANTICOAGULADO Y LAS HERIDAS
|
Las
heridas superficiales no representan
un problema grave para el anticoagulado
y solo será necesario hacer presión
sobre la herida para que esta deje
de sangrar.
Si la herida fuera un poco mayor
y por la simple presión no dejará
de sangrar, se hará un vendaje apretado
y, en caso necesario, habrá que
dar puntos de sutura.
En el caso de que no exista herida,
pero si un golpe fuerte tras una
caída, aunque aparentemente no se
nota nada, debe hacerse compresión
sobre la zona con un vendaje apretado
y aplicar hielo
a fin de evitar la aparición del
hematoma.
Cuando se trate de picaduras de
insectos, sea cual sea, lo mejor
es aplicar hielo inmediatamente.
Si deja aguijón, hay que quitarlo,
limpiar la zona y aplicar una pomada
corticoide (ver apéndice).

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LOS ANTICOAGULANTES
ORALES Y LOS METODOS ANTICONCEPTIVOS
|
Los
anticonceptivos orales en principio
están contraindicados con los anticoagulantes
orales, porque los que llevan estrógenos
predisponen a la trombosis.
Los llamados métodos anticonceptivos
mecánicos, como son los dispositivos
intrauterinos (DIU), están contraindicados
con los anticoagulantes orales porque
provocan pequeñas erosiones que
sangran, efecto que acentuará el
tomar anticoagulantes. 
|
LOS ANTICOAGULANTES
ORALES Y EL EMBARAZO
|
Ante
un retraso de la regla inmediatamente
debe constatarse si se trata de
un embarazo, ya que los anticoagulantes
orales pueden provocan malformaciones
en el feto, sobre todo antes de
cumplido
el tercer mes. Si se avisa a tiempo,
se pueden tomar las medidas oportunas
para tratar de disminuir el riesgo.

|
LOS ANTICOAGULANTES ORALES Y LAS
VACACIONES |
-Debe
hacerse un control antes de partir.
-Debe llevar consigo toda la medicación
necesaria, el informe médico y lo
referente al tratamiento anticoagulante.
-No deben permanecer al sol a las
horas de mayor insolación.
-Si se permanece quieto al sol se
debe tener la cabeza protegida.
-No deben practicarse deportes violentos,
como esquiar, escalar, ala delta,
etc.
-No debe practicar pesca submarina
o cualquier otro deporte de inmersión.
Aún en vacaciones debe procurar
hacer una vida lo más similar a
la que se lleva en casa, sobre todo
en cuanto a dieta alimentaria, a
la ingestión de bebidas, al horario
de fármacos y
a cualquier otro hábito de vida.

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FARMACOS QUE PUEDEN SER ASOCIADOS
CON LOS ANTICOAGULANTES ORALES |
Los fármacos que se indican a continuación
deben servir de guía solo para
aquellos casos en que no se pueda
contactar con el médico.
Si tiene dolor puede tomar paracetamol
o metamizol (ver apéndice), sin
sobrepasar la dosis de 1.500 mg/día.
Los dolores articulares (hombro
doloroso, rodilla, lumbago...)
responden bien á la aplicación
local de calor seco (almohadilla
eléctrica, bolsa de arena caliente...)
dando a continuación un
ligero masaje sobre la zona con
una pomada antiinflamatoria (ver
apéndice), teniendo en cuenta
las indicaciones de la lista de
interferencias.
Si el dolor es visceral, como
el dolor abdominal, cólico Hepático,
cólico nefrítico, etc., nunca
podrá aplicarse calor, ya que
pude desencadenar o agravar una
hemorragia, para este dolor
se puede utilizar metamizol o
un espasmódico de fibra lisa (ver
apéndice), pero siempre por indicación
expresa del médico.
Si tiene fiebre puede utilizar
paracetamol o ácido mefenámico
(ver apéndice, que puede acompañarse
de la aplicación de compresas
frías) Tampoco en este caso se
pueden sobrepasar los 1.500 mg/día.
Nota: no utilizar fármacos que
lleven asociaciones, ya que pueden
tener interferencias con los anticoagulantes
orales más fácilmente.
Debe utilizar antibióticos en
aquellos casos expresamente indicados
por el medico. En general aquellos
pacientes no alérgicos á la penicilina
pueden ser tratados con amoxycilina
o una ampicilina (ver apéndice)
evitando las asociaciones. Los
alérgicos a la penicilina deberán
recurrir a la eritromicina.
Nota: Siempre que se administren
antibióticos, hay que comer algún
yogur blanco entre horas para
tratar de mantener en equilibrio
la flora intestinal.
Cuando se sospeche una infección
urinaria, lo primero que hay que
hacer es un urocultivo. Si los
síntomas son muy agudos, sobre
todo en la mujer, van bien los
baños de asiento con manzanilla
y
beber abundante liquido fuera
de las comidas. Mientras espera
el resultado del antibiograma
puede comenzar a tomar ácido pipemídico
(ver apéndice) y luego elegir
aquel al que es sensible
el gérmen. En ésto, como en todo
han de seguirse las instrucciones
del medico y que sea él quien
decida si hay que hacer el tratamiento:
nunca debe uno automedicarse.
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EL ANTICOAGULADO
Y LAS VACUNAS
|
| Vacuna
antigripal
Debe ser administrada á todas
aquellas personas de riesgo, sobre
todo á aquellas que tienen una
válvula enferma en el corazón,
aquellas que llevan una válvula
artificial y aquellas que tienen
el corazón dilatado.
Está vacuna ha de ser siempre
actual, la que se haga cada ano
con el virus que se cree va a
causar la epidemia.
Vacuna antitetánica
Si el paciente anticoagulado se
produce una herida que puede ser
peligrosa o tiene riesgo de contraer
el tétanos y no está vacunado,
debe ponerse el suero antitetánico
aunque se trate de
una inyección intramuscular, haciendo
presión en el lugar de la inyección
para tratar de evitar el hematoma.
En este caso hay que tener presente
que el tétanos es mucho más grave
que una
parálisis del ciático, por lo
que hay que correr el riesgo.
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